Desde que ingresaron los nuevos participantes a la casa de Gran Hermano, el ambiente se volvió más tenso. Los jugadores originales dejaron en claro su intención de eliminar a los recién llegados, aunque no todos compartieron esa estrategia. Entre los más molestos con la situación se encontró Lourdes, quien no dudó en manifestar su enojo hacia Eugenia.
En una charla dentro de la habitación, Lourdes, Katia y Sandra discutieron sobre la situación de Eugenia en la placa de nominados. En ese momento, Eugenia salió del cuarto sin imaginar lo que dirían de ella. Apenas cruzó la puerta, Lourdes hizo un comentario hiriente y se burló abiertamente: «Te cabió, puta«, expresó con tono irónico. Su comentario provocó risas en Katia, aunque la reacción de todas no fue la misma.
Lejos de sumarse a la burla, Katia cambió el foco de la conversación. La jugadora aseguró que, si lograba permanecer en la casa, sus compañeros deberían acostumbrarse a su presencia. «Si me quedo, van a tener que bancársela. No pienso aflojar aunque toda la casa esté en mi contra«, afirmó con determinación. Su postura evidenció que no pensaba dejarse intimidar por el rechazo de algunos.
Mientras tanto, en otro sector de la casa, la relación entre Chiara y el Tridente atravesó una crisis. Luciana Martínez comenzó a notar un cambio de actitud en su compañera y sintió su distancia. En una conversación con Juan Pablo, explicó: «Pasa que yo no soy como las chicas con las que se junta. Desde la primera semana me costó conectar con ella». Su comentario dejó en claro que la relación entre ambas nunca fue del todo sólida.
EL NUEVO ENFRENTAMIENTO DEL TRIDENTE
Por su parte, Tato también expresó su desconfianza hacia Chiara. Consideró que su acercamiento nunca fue genuino y que siempre actuó con conveniencia. «Se nos acercó por interés. Además, me echó en cara que dije que no confiaba en ella delante de los nuevos«, sostuvo. Su declaración reflejó que la relación entre ellos estaba cada vez más desgastada.
El conflicto entre Chiara y Tato escaló aún más cuando él decidió quitarle tres llaves extra del auto 0km para entregárselas a Martina. Su decisión provocó el enojo inmediato de la joven, quien expresó su descontento en el vivo. A pesar de las quejas, Tato se mantuvo firme y justificó su elección, lo que profundizó aún más la distancia entre ambos.